Mar 18 2012

EL NIÑO DE CRISTAL DE TORRELAVEGA

Publicado en el Diario Montañés. 18 de marzo de 2012

Que un niño padezca una enfermedad sin cura, choca frontalmente con esas tres reglas esenciales de la vida que establecen que nacemos, crecemos y morimos. No fuimos concebidos para esperar impasibles cómo se apaga un cuerpecito humano, y la ciencia dice más que lo que descubre realmente porque es una manera de contribuir a afianzar las estadísticas de la esperanza de vida. Lucas, el niño de cristal de Torrelavega, es uno de estos pequeños que junto a sus padres y hermano tiene puesta la esperanza en la investigación y en poder dar un vuelco a su situación de huesos como cristales que se rompen porque sí. Como otros pacientes de enfermedades raras, quieren dar un vuelco a su quebrada salud y desmentir de paso las desesperanzas que te invaden por diagnósticos médicos que avisan de que el oscuro túnel tiene un final inaceptable para quienes damos la vida a un nuevo ser. También para un médico es un drama no conocer ni saber cómo ayudar a su joven paciente. Son claras dos cuestiones en torno a estos casos que tienen nombre y apellidos: no hay que perder la esperanza y hay que seguir con las investigaciones hasta que se dé con la cura. Con crisis o sin ella, aporto por mi cuenta la petición de que no se deje de invertir en investigación médica, en nuevos fármacos que traigan una solución a tantos años de sufrimientos y, especialmente, al sentimiento de muchas familias que sueñan con un final feliz y que la vida siga para sus hijos o parientes, muchos niños, que tienen patologías que la medicina moderna etiqueta con el nombre de raras y poco más. Nos hemos acostumbrado tanto al bienestar general, a la sanidad universal, a las soluciones para todo, y de ahí los trasplantes, que no es aceptable plantear que tal o cual caso, sencillamente, no tiene solución. Con un recién nacido, menos; con un niño de corta edad que de repente da síntomas de algo nuevo que antes no tenía, tampoco es asumible. A nadie se le tendría que poner entre la vida y la muerte en un santiamén.

imagesCAHCEN83Estos casos son para que la sociedad se vuelque pero son tan pocos dentro de los millones de ciudadanos que tiene un país o en el mundo, que las frías estadísticas y los gélidos presupuestos aniquilan muchas veces las esperanzas. La falta de investigación o de hallazgos no puede matar el amor de una madre y de un padre por su pequeño, al que por ejemplo los huesos se le rompen sin causa alguna. Hay que trabajar más y más rápido por los Lucas de España, aunque su enfermedad sea diferente, pero esté dentro de este grupo de síntomas conocidos en la medicina como raros y para los que no hay una medicación específica. La sensibilización de los que gozamos de buena salud está realmente bien, pero hay que hacer más. Ese más consiste en exigir a los gobiernos, a los científicos, a la medicina y a las universidades, a los organismos e instituciones de origen investigador, que se pongan las pilas. Desde hace años tengo la sensación de que progresan más los descubrimientos tecnológicos que los avances de la carne, del cuerpo humano, ¡vamos! No quiero pensar que es porque los primeros dejan más dinero que los segundos. En todo caso, todos los pacientes con enfermedades raras tienen el derecho a la máxima atención y a la cura, algo que hay que reclamar siempre para que nunca se olvide o se abandone un caso concreto sin que medie la polémica y el rechazo social.



Mar 11 2012

NIÑOS CONTRA LA CRISIS

Publicado en el Diario Montañés. 12 de marzo de 2012

Comentan en la calle que habiendo salud y naciendo niños, la crisis se pude ir a tomar viento y te raya menos la cabeza. Se está metiendo demasiada angustia en los cuerpos de las personas, y tampoco es necesario sufrir el paro para preocuparte en exceso por lo que relatan los telediarios. Conozco ya a muchas personas que han optado por escuchar música antes de que todos los días nos den el mismo tostón con el dinero que hay, el déficit, los recortes y todo lo que va a pasar en este año horribilis que tan sólo acaba de empezar. Los ciudadanos no podemos recibir cada nuevo día así. Hasta el más duro entre los duros, con personalidad impenetrable, está mosqueado con tanta falta de optimismo, de presente y de futuro, que se palpa con el masivo cierre de pequeñas y medianas empresas que han dicho ¡hasta aquí hemos llegado! Como algún club de fútbol de primera división, la Comisión Europea y los Gobiernos nacionales que la conforman necesitan un psicólogo para saber tratar y dirigirse mejor a los ciudadanos. El otro día impartí una conferencia a veinteañeros, estudiantes de comunicación, y qué les iba a decir…, ¡que no tienen futuro! De eso nada. Nuestros jóvenes que empiezan a mostrar ahora más que nunca su desagrado y desaliento tienen que recuperar la seguridad en el sistema y pensar que las oportunidades reales existen. Pero para eso deben ver mayor autoestima en sus mayores, que ahora piensan en que con tener salud, cobrar la pensión y tener un nieto, son más felices que los brasileños con su samba, sus carnavales y la locomotora que es su economía que ha dejado en un simple Seat 600 a la mismísima Alemania.

IMAGEN NIÑOS CONTRA LA CRISISEuropa está más perdida que un pulpo en un garaje y lo estamos pagando todos los europeos. En los años 80 y 90 se nos lleno la boca con aquello de ser ciudadanos europeos, la unión y la grandeza democrática que nos llevaba al bienestar social. Aquel potente motor del siglo pasado que era llamarse Europa ha gripado en este siglo XXI. Ni hay viejo continente que se renueva de continuo, ni hay líderes como referentes políticos y sociales que con su visión faciliten las ansias de recuperación y progreso que queremos. Siempre nos quedará la salud, y también los niños a los que damos la vida, no sin tremendas dudadas sobre cuál será su futuro. Ya nos pasa con los que tenemos en casa con quince años y lo que podrán hacer el día de mañana. Aunque el pesimismo total es lo último. Y lo último son también los mensajes que hablan de peores consecuencias de lo que hicimos y fuimos hasta antes de ayer. Me niego al desplome y a la tristeza generalizada. Me niego a quedarme impasible cuando un nuevo conocido se ha ido al paro. Y me niego a que no tengan oportunidades los que salen de todo tipo de escuelas, y quieren ganarse la vida como los demás con ese primer empleo tan anhelado.  Antes era normal pensar que la vida sigue, y ahora nos conformamos con la salud y los hijos por llegar como males menores dentro de este negro panorama que se pinta, tan abstracto como un cuadro del difunto Tapies, cuando lo que más necesitamos ahora es una gran inyección de confianza que nos motive a pensar que es posible recobrar nuestra economía y empleo.

 



Mar 4 2012

5 COSAS QUE NUNCA HARÉ

Publicado en el Diario Montañés, 4 de marzo de 2012

 Es una pena, pero muchos son así. La mala educación se impone sobre el civismo normal y corriente, que ha pasado a ser como una rara virtud, y da fe que los ayuntamientos redactan cada vez más bandos sobre comportamientos y normas de conducta, que debieran ni exigirse por lógicas, pero insensato es igual a necio, y tener poco o nada de sentido. Hay cinco cosas que yo nunca haré y que tenía ganas algún día de compartir con los demás. Son las siguientes. Una. Darme el lote con mi pareja en una piscina pública. La diferencia entre cariño y estar salido se encuentra mucho en el agua donde nos bañamos más personas. Piensas, ¿me acerco y les digo algo? Al final no haces nada por si se monta follón en la piscina y el agua se tiñe de rojo, pero la grosera imagen tardará en borrarse del disco duro natural que es tu memoria. En resumen, que una cosa es el amor y otra las cerdadas que violentan lo público de uso común. Dos. Poner el móvil encima de la mesa de un restaurante. El teléfono se ha convertido en un cubierto más que se sitúa junto al plato, los cubiertos y la copa de agua o vino. Cuando te sientas a comer hay que disfrutar  primero de la compañía, segundo de la comida y tercero de la conversación. Comer y entrar en el facebook o tuitear tendría que ser un delito de mal gusto y por aburrir a quienes te acompañan a la mesa. Conozco personalmente casos de enfermos tecnológicos que no distinguen el pollo del pavo,  porque están únicamente a poner chorradas por el móvil. Jamás he vuelto a quedar con ellos para almorzar.

imagesCAXEKV6CTres. Aparcar en una plaza reservada a discapacitados. Aquí sí que la policía nunca está cuando se la necesita porque habría que dar una lección de lo que es no sentir las piernas al infractor que por sistema hurta la plaza de aparcamiento reservada a los conductores con discapacidades. Uno no se puede llamar ciudadano de nada cuando hace algo así. Queda por señalar que cuando va a recoger su coche y alguien le indica amablemente que esto no se hace, va y se pone gallito. Sí, caracartón, la calle es de todos, pero seguramente más de las personas con problemas físicos serios que necesitan de facilidades por su situación. Cuatro. Poner al niño a mear en mitad de la calle. Puedo admitir pulpo como animal de compañía con el árbol o unos arbustos, pero se me pone el vello como escarpias cuando veo poner a un niño a hacer pis en plena calle, de manera natural si no fuera porque unos instantes después alguien va a pegar a la suela e sus zapatos el líquido asqueroso, como la caquita de perro no recogida con la bolsa por el dueño correspondiente. Cinco. Ir a pecho descubierto cuando hace calor. Esta es de las mejores. En Barcelona lo han prohibido, porque es una auténtica asquerosidad y de pesadilla ver al macho velludo, sin camiseta, paseando en un día de auténtico calor. ¡Machote, pues escoges mejor la tela de la ropa según el día, pero espectáculos así los das en el salón de tu casa y no por los paseos de las ciudades! A algunos, les das la mano y te cogen el pie. La idea de sociedad actual no ayuda mucho. ¿Qué por qué? Porque aumentan los insensatos que creen que la democracia es poder pasarte las normas por el arco de triunfo, y basurear al vecino, con gestos, actitudes y manifestaciones sencillamente repugnantes.



Feb 28 2012

REVISTA PANORAMA LABORAL

Entrevista a Miguel del Río

Por Romina Molina.                                                                    
 “Se puede decir que el Protocolo llegó a mi vida. Hace 25 años, que es cuando empecé a trabajar de manera institucional en esta profesión, no había publicaciones, ni cursos, ni mucho menos estudios especializados como ahora. Yo dirigía un departamento de Protocolo, Relaciones Institucionales y Comunicación. Todo estaba en pañales y, desde las experiencias que me fueron surgiendo, y otras que  ya conocía en materia de comunicación, me puse a trabajar e libros de protocolo y comunicación que sirvieran de herramienta práctica a otros que empiezan. Creo que me impulsó que no se sintieran tan desamparados de información y conocimientos como nos pasó a muchos profesionales que empezamos a mediados de los años 80″.  3-MIGUEL-DEL-RIO
¿Sería importante comenzar a hablar de Protocolo desde el colegio, no?
Sí, el Protocolo hay que llevarlo a los colegios llamándolo “Urbanidad”, “Civismo”, “Vivir enSociedad”. Nos estamos deshumanizando a pasos agigantados. Parece que algunos son maleducados por naturaleza. La salvación está en los chavales. Los colegios dan muchas asignaturas importantes, para conseguir de los estudiantes un aprendizaje general de materias. Olvidan completamente la educación, a secas, incluso en el trato entre profesores y estudiantes. Trasladado este “cero en educación” de los colegios al resto de la sociedad, parece que vivimos más en una selva más que en ciudades. No deja de ser casual que cuando se produce un gesto humano, que tendría que ser habitual y corriente, se convierte de inmediato en noticia de relieve en los medios de comunicación. Algo falla.
¿Por qué cuesta tanto respetar las “normas básicas” del protocolo?
Cuesta respetar el protocolo, las normas básicas como dice usted porque no hay una educación previa. Es precisamente lo que decía antes. Ahora, se produce una cuestión curiosa: a todo el mundo parece encantarle el protocolo, y cuando organizan algo familiar, algún tipo de acto, lo hacen de una manera en que queden claros y “bonitos” todos los aspectos y detalles. Piensan que esto es protocolo. Algo de protocolo puede tener, pero para hacer bien un acto protocolario de verdad, la persona que lo organiza tiene que tener, además de una preparación, una personalidad que tienda por supuesto a la educación constante, a la sencillez, a no hacerse notar en exceso. Las personas maleducadas metidas en el protocolo como organizadores, profesionales o incluso personalidades, resulta una combinación fatal.
¿En qué se diferencia la comunicación en tiempos de crisis?
Los medios de comunicación lo están pasando muy mal en esta crisis. Están agobiados por los malos resultados y números rojos, y además están excesivamente ansiosos porque todos los días quieren sacar algo nuevo para no perder más lectores en el papel, los periódicos, y no bajar cifras en Internet, donde la publicidad funciona mejor que en los medios tradicionales como periódicos y revistas. Ahora, es más difícil llegar desde un gabinete de comunicación de una empresa o una institución a los medios decomunicación, especialmente los impresos. Buscan otro tipo de noticias, no las de siempre. Se están esforzando realmente para reencontrarse con el lector, para que vuelva a comprar el periódico y contar con publicidad, como antes. Para ello, nada mejor que las noticias de contenido social, ciudadano, que calan, que llegan a la gente. Las noticias aburridas de siempre les hacen gastar papel, trabajo de periodistas profesionales, y eso es muy caro y nada rentable. En crisis, los medios no paran de reflexionar sobre las noticias y también las opiniones que quieren los lectores, y es lo que potencian. En definitiva, la combaten con creatividad. Pero esto para los gabinetes de comunicación y los jefes de prensa es un problema. ¿Cómo cuelo mi noticia? Es un dilema muy difícil ahora.
 ¿Cuáles son los errores más comunes a la hora de comunicar?
Dice un buen amigo mío que hay dos formas de comunicar: bien y mal. Por regla general se hace mal. ¿Por qué lo digo? Porque te lo cuentan y lo denuncian los propios periodistas de los medios de comunicación. A ellos, les inundan de notas de prensa, de ruedas de prensa, y luego esperan que se le dé un alcance a esa noticia que, por supuesto, no tiene. Regla número uno: comunicar poco, pero hacerlo muy bien, con impacto, que la noticia que vendemos se recuerde, que el tema quede realmente bien. Regla número dos: hay que tener un contacto permanente con los medios y los periodistas, una relación fluida. Desde muchos gabinetes de prensa apenas se conoce directamente a los periodistas, incluso, aunque cueste creerlo, no se les trata, no se habla con ellos directamente. ¿Así esperamos ver nuestras noticias en los medios y que encima aparezcan bien?
¿Y en la comunicación virtual?
 Imagino que con comunicación virtual quiere usted hablar de Internet, de Redes Sociales. ¿Qué es lo que tiene en común un periódico en papel de un periódico digital que se lee a través del ordenador o del ipad? Pues que detrás de ambos hay personas; hay contactos con los que tenemos que tratar los temas; llegar a acuerdos; y que nos traten y publiquen en condiciones. Los grandes periódicos tienen a su vez grandes ediciones digitales, que cada vez se van “acotando” más para que terminen siendo de pago (puedes acceder a unas noticias pero a otras no). Este es un periodismo serio y comercial. Como todo en la vida, hay muchos pequeños productos virtuales que desaparecerán porque no llevan contenidos atractivos. Insisto en los contenidos, porque el lector se ha vuelto muy selectivo, sabe lo que quiere y dónde encontrarlo mejor. Internet es ya muy conocido, pero cada día se renueva de contenidos. El que más tenga, mejor le irá.
Con respecto a esto último, ¿cree que las nuevas tecnologías tienen un impacto negativo en el protocolo de comunicación?(Si entro a la verdulería digo: “buen día”, pero si me comunico virtualmente no saludo).
Da usted en el clavo. La falta de educación, de cortesía mínima es más patente en Internet, y no digamos en las Redes Sociales. Quien no sabe escribir una carta (muchísima gente y los jóvenes más), ¿cómo van a comunicarse bien a través de un simple correo electrónico? Lo hacen fatal, incluso diría que en ocasiones de manera ofensiva. Hay que potenciar la educación y los cursos para escribir bien en Internet, en las Redes Sociales y tener unas reglas. A quien no se conoce de nada, no se le “entra” sin más de forma directa rayando en lo grosero. Hay que tener las mismas consideraciones que plasmamos en una carta: comienzo adecuado, trato adecuado y final adecuado. Otra cuestión que me llama la atención es la costumbre de muchas personas de no contestar cuando reciben un E-mail. Es el colmo, pero es una realidad constante.
En la comunicación empresarial: ¿cuáles son los errores más comunes y que deberíamos evitar?
  La comunicación empresarial puede tener sus especialidades. Me refiero a que unos fabricarán pan y otros piezas metálicas, pero la comunicación tiene cuestiones comunes que es necesario tener en cuenta. Hoy por hoy, la denominada comunicación empresarial la llevan a cabo sus grandes organizaciones donde están agrupados por el sector al que pertenecen (metal, construcción, etcétera). De por sí, las empresas no se meten, así por así, a crear o hacer su propia comunicación, aunque para ello tengan la facilidad de contar con una agencia externa o un profesional que se lo lleve a cabo. Creo que esto último es el error: invierten poco o nada en comunicación, invierten poco o nada en publicidad, invierten poco o nada en marketing e invierten poco o nada en nuevas tecnologías.
 Vivimos en una sociedad multicultural, ¿cómo afecta esto en la comunicación empresarial?
Las sociedades multiculturales tienden a tener o contar con sus propios medios de comunicación, ya sea en papel, radio y, especialmente, Internet. En España van creciendo, sin duda. Estos medios escritos en los idiomas de origen de los colectivosciudadanos que conviven en España tienen sus propios periodistas y maneras de hacer periodismo. A nuevas empresas que surgen de manos de inmigrantes, lo que más les interesa es captar negocio entre sus compatriotas y de ahí que se potencien más en estos medios que en los nacionales del país donde residen y explotan sus negocios.
Usted ha sido responsable del Gabinete de Comunicación del Parlamento de Cantabria, ¿cuáles son las funciones que se desarrollan en este puesto?
 Cuando eres director o jefe de prensa de una institución o una empresa, ante todo tienes que velar por el mantenimiento, e incremento si cabe, de su prestigio. No sólo está aparecer en la prensa, radio, televisión e Internet y Redes Sociales, y hacerlo bien.También tienes que saber reaccionar en los momentos malos, en la comunicación de crisis, porque te vas a encontrar con muchos momentos desagradables donde una mala noticia te puede hacer mucho daño. En definitiva, el jefe de prensa está para informar, para atender lo mejor que pueda a los medios de comunicación y a sus periodistas, y para velar por el prestigio de la institución o empresa para la que trabaja. Creo que hasta que no tienes un problema gordo, no te haces un auténtico director de comunicación. A partir de ese mal trago y lo que dure la polémica, es cuando trabajas con una mente más fría,  ¡vamos que reaccionas mejor a determinadas noticias! En todo caso, en los malos momentos hay que reaccionar y pronto, no estar callado ni parado.
¿Qué lo motivó a crear la Asociación Cántabra de Protocolo?
 La agrupación o asociación de profesionales siempre es buena. Existen colegios profesionales de casi todo. Algún día lo habrá de los profesionales del protocolo, con unos estudios y prácticas bien definidas, es decir, que se cumplan unos requisitos para estarcolegiado. Las asociaciones son embriones de lo que llegará algún día, porque los estudios de protocolo en España tienen ya hoy una gran importancia y van para arriba.
¿Qué lo llevó a escribir “Manual para comunicar bien. ¿Vas a publicar lo que te he enviado? “, donde no solo el contenido es especial sino también su formato (dado que parece un manual de estudio).
 Usted lo dice bien, el libro Manual para comunicar bien. ¿Vas a publicar lo que te he enviado? está escrito desde la idea de servir al lector, de aportar, de informar, de contar como me fue a mí, cómo lo hago yo, no porque lo que yo haga sea lo mejor, no, insisto, escribo para aportar práctica. Eso sí, cuando en un texto de este tipo lo das todo, lo entregas todo, es cuando la gente reconoce que tiene entre sus manos un texto del que aún puede aprender determinadas cuestiones, en este caso sobre la mejor manera de comunicar y que los medios te hagan caso. La comunicación tiene su lado bueno y su lado malo, los rumores, el daño, la calumnia, el buscar hacer daño, y esto también lo saco a la palestra para contrarrestarlo. 
¿En qué se diferencian sus libros de los de temática similar?
 En todos mis libros, sean de protocolo, gabinetes de prensa o de comunicación, he actuado de la misma manera: contar todo lo que se, lo mejor que se. No es un juego de palabras. Antes, yo me había encontrado con textos de mucha teoría pero que a la hora de poner algo en práctica me servían más bien poco. En cada nuevo proyecto, me propongo tener una idea original, publicar algo nuevo, que no existe en el mercado editorial sobre las materias que abordo hoy por hoy. Luego, espero la reacción de mis lectores y lo que me escriben o me dicen. Para mí, lo más importante, es poderles ser de utilidad y me llena de satisfacción que alguien me escriba y me diga que tal o cual libro les ha aportado algo, un poco o mucho.
Me llamó mucho la atención la presentación de su último libro: “Abecedario gráfico de comunicación y organización de eventos”. ¿A quién está dirigido?
Mi último libro se conoce ya más como “Protocolo a la Vista”, porque de eso se trataba, de abrirlo y visualizar el protocolo. Lo primero que decidí fue juntar en un abecedario de la A a la Z las cuestiones que creo son primordiales dentro del protocolo, sobre todo a la hora de organizar actos o eventos. Después me dije, lo tengo que escribir de forma muy práctica, didáctica, como si fueran fichas de trabajo donde lo tienes todo, incluso la imagen de cómo te tiene que salir una firma en un Libro de Honor que tienes a la vuelta de la esquina. Al hacerlo, pensé más en los estudiantes, pero me he encontrado con muchas personas que trabajan en oficinas, fuera del protocolo en sí, que lo han adquirido porque ese abecedario contiene casi todo lo primordial para salir rápido al paso de actos y eventos conocidos y cotidianos.
Por último…¿cómo se definiría: como escritor, periodista, articulista, pensador, formador…?
 Yo lo que realmente quiero es aportar proyectos útiles. Es cierto que soy todas esas cosas con las que usted tan amablemente me define, pero pocos momentos hay tan especiales en la vida como tener en tus manos el primer ejemplar de un nuevo libro escrito por tí. Me gusta mucho escribir y me gusta mucho la formación, porque me da la posibilidad de tener un contacto directo con personas que vienen a escucharme, y de las que también aprendo, ¡cómo no! No es en absoluto otra frase hecha. Si crees que lo sabes todo ya sobre comunicación, sobre protocolo, sobre gabinetes de prensa, sobre escribir libros y artículos, estás perdido, vas por mal camino, porque no es así. Nunca se acaba de aprender de otros y, por supuesto, de los libros e Internet, la gran fortaleza del saber. 
 


Feb 26 2012

COMPRENDER A TORRELAVEGA

Publicado en el Diario Montañés el 26 de febrero de 2012

 A cada uno le toca escoger la cuchara con la que ha de comer. Por eso los hay que  defienden a su ciudad o a su pueblo como ejemplares, sea por una circunstancia de belleza natural, industrial, social e incluso deportiva, aunque no deja de ser una aseveración subjetiva porque muy pocos conocemos enterito el mundo como para comparar un territorio con otro. Cosa bien distinta son las reivindicaciones de lugares que creen que merecen de más atenciones de todo tipo, y aquí la objetividad puede ser  procedente en razón de historia, perder trenes de progreso, no recibir inversiones, y reclamar constantemente crecer al ritmo de los tiempos. No hay comunidad autónoma donde no existan dos ciudades que rivalicen por considerarse en un momento dado agraviadas por lo que recibe de ayudas una, y la otra no, y lo que destina el presupuesto público a tal sitio y, al de al lado, no. Veamos pues ya con lo que estoy a punto de polemizar: Santander nunca ha comprendido a Torrelavega. Estando tan juntas, parece mentira que parezcan tan separadas. Para la bien conocida como capital del Besaya, con un vasto territorio regional bajo su positiva influencia económica y social, ya no son los años florecientes de una industria ejemplar de la que se aprovechaba Cantabria entera. Pero Tarrasa ya no es Tarrasa y por eso Barcelona no la deja de lado a la hora de meter más dinero que nunca en intentar cambiar el modelo económico de las viejas industrias textiles por novedosas empresas tecnológicas. En muchos aspectos que voy a citar, Torrelavega parece más un trozo de Bruselas que del epicentro de la Cornisa Cantábrica. En toda su historia ha ido por delante poniendo en práctica primeramente las ideas. Así, tenemos el Mercado Nacional de Ganados, que es una pasada cada semana; creó la primera Feria de Muestras de Cantabria, que trata de recuperarse de lo que llegó a ser. Y está incluso que fuera nuestra primera localidad en hermanarse con otra ciudad europea,  Rochefort Sur-Mer en este caso. Otro ejemplo que fortalece la permanente vitalidad torrelaveguense es que su ayuntamiento  y su cámara de comercio son dos emblemas que, por descontado, siempre han venido trabajando juntos, a las duras y a las maduras.

imagesCAJB8O8T¡Evidente que este es un artículo para poner de manifiesto la gran importancia de Torrelavega!, porque no se acostumbra a hacer, y no me lo explico. Pero es que lo mismo ocurre con su cultura y deporte, donde siempre ha venido destacando, porque es algo que va con la naturaleza de sus gentes. Tienen un arranque, una forma de pensar y reivindicarse a sí mismos (sin complejos aldeanos), que les lleva a no abandonarse en el empeño del compromiso, porque así se crea y reparte mejor la riqueza, y mejora todo lo que tiene que mejorar. Conozco en concreto a dos ciudadanas torrelaveguenses que, una con sesenta y tantos, y otra casi con treinta, compiten cada semana en la piscina y no paran de ganar medallas. Sencillamente, les encanta dónde viven, su deporte (Club Natación Torrelavega), y se sienten torrelaveguenses por encima de todo sin querer ser otra cosa, y esto imprime vigor también a una comunidad. Cuestión aparte es que la ciudad se vea comprendida fuera de sus límites, especialmente por la capital y por sus instituciones de ámbito regional. Sí, lo pienso, este gran municipio merece más, desde hace muchos años. Llegará (espero) un día en que las cosas se pongan en su sitio porque haya quien se caiga del guindo por su propio peso. El mismo peso que siempre ha tenido Torrelavega en Cantabria, aunque no se refleje muchas veces en importantes inversiones públicas.



Feb 19 2012

VIVIR EN LA CALLE

Publicado en el Diario Montañés el 19 de febrero de 2012

 

Hay muchas formas de sentir frío. Te quedas frío ante una mala noticia y helado cuando te mandan al paro o preguntas por una persona que hace tiempo que no ves y como respuesta recibes que ya no está entre nosotros. El calor y el frío son las conversaciones más comunes entre las conversaciones. El peor de los fríos proviene de vivir en la calle, porque no tienes nada y dependes de la caridad ajena y de la suerte de un día menos malo que el anterior. La vida en la calle no tiene nada de poética, pero Fray Luis de León futurizó en su tiempo la decadencia humana, la diferencia entre la riqueza y la pobreza, y la suerte de nacer de pie o con mal fario. Y lo escribió de esta triste pero aclaradora manera: “cuando contemplo el cielo de innumerables luces adornado, y miro hacia el suelo de noche rodeado, en sueño y en olvido sepultado, el amor y la pena despiertan en mi pecho un ansia ardiente: despiden larga vena los ojos  hechos fuente”. La calle está bien para pasearla, jugar en ella, mirar a tu alrededor o pararte a hablar con un conocido y lo que iba a ser un rato se convierte en media hora de debatir sobre lo humano y lo divino. Los sin techo de las ciudades, y más con este crudo invierno más siberiano que local, son noticia en este tiempo crudo ya que por las noches se les entregan mantas, alimentos y algo caliente que meter en el estómago. Está bien el gesto, me parece incluso reconciliador ante el hecho de que a los que nos va bien, todo lo demás parece importarnos un carajo. En una sociedad capaz de desahuciar de su casa a una anciana de setenta años o desemplear a alguien que lleva trabajando cincuenta años, saber que seguimos cuidando a nuestra manera de los despojados de todo, resulta cuanto menos digno de agradecer.

imagesLa solidaridad es la palabra más repetida después de esta otra: marcas. Compramos primero lo que menos necesitamos, que aportar (quien más puede) a organismos e instituciones sociales que están de verdad en la calle echando una mano. Los servicios sociales de los ayuntamientos, de la Administración, mis siempre queridas Hijas de la Caridad de la Cocina Económica de Santander, están ahí realmente, se hacen notar. No demos por hecho que hacen lo que deben, porque encima hay un voluntariado que es el que nunca se lleva las medallas, pero alarga su mano para levantar del suelo al indigente tirado en la acera, le da charla, y le invita si hace falta a un bocadillo con una café caliente, o un vino o cerveza, que tampoco hay que ser en esto tan puritanos. Los habitantes diarios de las urbes hacemos casi todos los días las mismas cosas, también los que mendigan por las calles y sus historias, muchas, son de periódico porque su hoy no tiene nada que ver con lo que fueron antes, sin olvidar la familia que tenían y aún tienen. Esta monstruosa crisis de corazón negro está llenando más las calles en las frías noches de personas sin casa, y como ya dije antes no tiene nada de poético y sí de trágico. Lo que pasa es que la poesía se acerca muchas veces a la realidad de las cosas, a la visión del mundo y de la sociedad en la que convivimos bien o mal. “El hombre está entregado al sueño de su suerte no cuidando, y con el paso callado, el cielo vueltas dando las horas del vivir le va hurtando. Despertad, mortales, y mirad con atención vuestro daño “. (un poco más de Fray Luis de León para finalizar, que también puede ser un comenzar de nuevo para hacerlo mejor).



Feb 12 2012

CREER EN TEKA

Publicado en el Diario Montañés el 12 de febrero de 2012

 Una vez leí que la gente habla, e incluso la ciudad más grande del mundo sigue siendo como un pequeño pueblo en el que todos conocen a todos, y todos le cuentan a todos lo que saben. Así es Teka para Santander y para Cantabria. De vivir y trabajar tranquilamente, siempre dando lo mejor de sí, los trabajadores de la fábrica de Cajo se han encontrado de la noche a la mañana con un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) para 198 empleados, nada más y nada menos. En los grandes despachos de las multinacionales todo son calculados balances y deslocalizaciones del empleo para que salga más barato en países donde tienen también plantas industriales, pero el sueldo y los logros laborales están a la espera de un desarrollo normalito. Los ministros europeos de economía hablan mucho de mantener fuerte el euro, de fiscalidad y rebajar el déficit, pero no son capaces de prohibir que se arrase con fábricas ubicadas en suelo de Europa para llevarlas a China, Turquía o la India. Son jugadas feas, por no decir sucias, que impiden hablar en serio de la recuperación de empleo en España, que es el lugar que más nos importa por ser la tierra que nos mantiene (mal) a cada uno de nosotros. Si en Teka se consuma este tajazo a un trabajo productivo, ¿qué será después? Aunque para pensar en el futuro ya están los trabajadores y sus familias, abatidos con un anuncio tan inesperado como injusto.

imagesCAAHWIMUEl dueño de Teka tiene que dar marcha atrás y apostar por una plantilla que fabrica de los mejores fregaderos y cocinas del mundo. No suelo ser exagerado porque ya sabemos que España es la mejor del mundo mundial en todo. Con Teka, con sus experimentados empleados, no exagero, creo en ellos. Es el colmo que los trabajadores turcos donde se pretende llevar la producción estén formados por personal de la planta santanderina. Es el caso más claro que ha tenido Cantabria de deslocalización de una de sus empresas emblemáticas. No quiero ponerme nostálgico porque tal sentimiento no arregla nada, pero Teka es Cantabria. Desde que tengo uso de razón he oído hablar de ella, por ser una industria ejemplar también en lo social-deportivo, apegada al entorno donde fue levantada un buen día. Eran otros tiempos económicos, también es cierto. Pero con decir que en Cantabria y España se construyen menos pisos y con ello se venden menos productos Teka, no veo motivos para tan drástico recorte que supone un golpe mortal al presente y futuro de esta fábrica ubicada en un gran solar urbano. Los poderes de Cantabria se están portando y están frente a semejante anuncio, todos a una. Los ciudadanos tenemos que volcarnos también, cada uno a su manera, en contra de estos 198 despidos, lamentables, imprudentes, y para nada justificados con lo que doy la razón a los planteamiento del comité de empresa de Teka. Dicen que pagan las pérdidas de otras fábricas del grupo, que se les suman a ellos en forma de números negativos que se quieren presentar como irreversibles. Me lo creo porque el porvenir de esta tierra está en juego, y es una partida crucial donde la marca Teka no puede ausentarse. Los trabajadores de Cajo merecen una volcada total de esta región, de sus principales instituciones, y frenar que perdamos otro icono de una industria local golpeada sistemáticamente por motivos que muchas veces no se ajustan a razonamientos puramente económicos.



Feb 5 2012

OLVIDARSE DE COMILLAS

Publicado en el Diario Montañés el 5 de enero de 2012

Vamos a empezar jugando al  Pasapalabra. Con la “C”: ¿lugar costero de Cantabria donde puso su huella arquitectónica Antonio Guadi y tiene un majestuoso palacio que perteneció a un marqués, de nombre también Antonio, que llegó a poseer la mayor flota de barcos de comercio con  las Américas? Acertó: Comillas, es Comillas. En los libros, es más que un rincón de Cantabria y se han escrito no pocos como “Tabaco, el Imperio de los Marqueses de Comillas”, de Ramón Vilaró o, mi favorito, “Comillas. Preludio de la modernidad”, de María del Mar Arnús. Fíjense de la importancia en el mundo de Comillas que este último título empieza diciendo que “en Comillas va a surgir un conjunto de obras que anticipan en cierto modo, en su espíritu y en su forma, lo que tiempo después se llamaría el movimiento modernista o, en toda Europa, el Art Nouveau”. Con todo y con nada, la “Guía Repsol”, en su edición de este año, se olvidó de incluir a Comillas y fue el propio Ayuntamiento de la villa el que puso el grito en el cielo y ha habido que imprimir una nueva tirada que incluyera a Comillas, que por méritos propios supone un gran lugar en el mundo. Es una más de las que nos hacen de costumbre. Sucede con asiduidad que para  referirse en la televisión a Cantabria nos denominen como Santander. La capital es guapa, pero ya va siendo hora de que sepan que nuestra región tiene norte, sur, este y oeste y que Potes, por poner un ejemplo, es Liébana, y no Santander. Lo mismo ocurre con el clima de la Cornisa Cantábrica, donde el peso de las imágenes lo tiene a diario Galicia y País Vasco, seguidas a cierta distancia por Asturias y en la cola, para cuando quieran sacarnos, Cantabria. En la previsión del tiempo para otros días ocurre lo mismo, y conocido es que esta manera de informar (o no informar) ha hecho mucho daño a nuestro turismo en Semanas Santas, veranos y puentes de la Constitución. Por eso digo que el olvido de Comillas se suma al trato que tienen fuera determinados medios institucionales, informativos y no digamos televisivos hacia estas tierras. Una cosa es cierta, hemos cambiado en todo este tiempo a la hora de defendernos y presentar ante quien corresponda, y donde sea, la queja sobre el trato recibido. Mucho  antes, callábamos y asumíamos como normal la discriminación, debatiendo el asunto en la barra del bar.

imagesCA9B4KX9Ahora ya nos estamos porque se nos pise o se nos ningunee. Comillas, con su corporación municipal al frente, ha dado un ejemplo de ser y estar. Si Comillas no sale en una de las guías turísticas más importantes dentro y fuera del país, ¡usted edita una nueva en la que estemos por méritos propios, y no se hable más! Creo que ha quedado como un buen toque de atención para que desaparezcan ancestrales tics de pasar por alto a Cantabria en beneficio de nuestros vecinos territoriales. Por eso no olvidemos aquello de que el que no llora, no mama. Pienso cuando se habla de lo bien que se come en el norte, o lo bonitas que son las playas cantábricas. Siempre salen los cocineros vascos y siempre también la Playa de la Concha de San Sebastián. El que diga que está harto de ver El Sardinero por televisión, miente. No digo que no tengamos que saber vendernos mejor, pero no creo que sea esta toda la cuestión. Le pasa incluso a ministros cuando dan datos de población de Cantabria porque se equivocan en una diferencia nada despreciable de cien mil habitantes menos. Y esto se da porque Cantabria no está suficientemente estudiada, porque valorada por su belleza, monumentos y productos gastronómicos, ahí no caben dudas. Total, que cuando se oiga algo sobre Cantabria que no es verdad o es incorrecto, no puede nunca faltar la llamada de atención, la carta o incluso la queja para que la próxima vez todo esté en su sitio, con esta maravillosa región a la cabeza por sus preciosidades geográficas, sus estupendos pueblos y, en especial, sus gentes.



Ene 29 2012

SOS DEL PEQUEÑO COMERCIO

Publicado el 29 de enero de 2012 en el Diario Montañés

            Casi sin darse cuenta, el pequeño comercio ha pasado de la ebullición a la evaporación y con ello a echar el cierre. Cada vez que un medio de comunicación publica que otra firma de toda la vida ha colgado el cartel de cerrado por cese de negocio, se me revuelven las tripas y me entra una rabia que tardo en sosegar. ¿Es que no se puede hacer nada para acabar ya con esta sangría de nuestros comercios de siempre? Los autónomos están bien jorobados, esa es la pura verdad. Vienen esperando como agua de mayo medidas, cambios, reformas, que hagan recapacitar la actitud de los consumidores para que volvamos a echar mano de la cartera y gastemos con medida, pero a fin de cuentas consumamos. Muchos negocios han venido aguantando y apuntalan con los ahorros de los propietarios, ganados con el esfuerzo de toda una vida como para que se vayan en dos días si la economía no cambia de una vez por todas. Hablar ahora de más recesión en este año y para el que viene angustia al más frío de los mortales que está  delante o detrás de un mostrador. Los Estados, los Gobiernos, los mercados, son términos muy gigantescos que no se paran en el caso por caso de las pequeñas y medianas empresas que se cierran cada día en este país y en esta región en concreto. Ser emprendedor y volver a empezar, se dice también muy fácil. Con 25 ó 30 años, es una cosa, pero a más edad, es otra ya muy diferente. En cierto momento de mi vida me convencieron de que la primera cuestión de la democracia y los gobiernos que la sustentan es hacer felices a los ciudadanos. Aquí, las carantoñas van por barrios. Los que tienen el dinero a buen recaudo en islas donde no te preguntan nada por meter maletas de dinero en sus bancos, la crisis les importa un bledo. Y me importa más bien nada que lo que acabo de decir suene a demagogia.

            Muchas empresas, muchos trabajadores, están en el paro o echan la persiana para no volver a subirla, pero no por ello dejan de ansiar expectativas y querer reubicarse en una sociedad en la que para ser algo tienes que generar un sueldo o ingresos. La cadena de cierres de locales es peligrosa porque da tufo a contagio. Los pequeños empresarios necesitan de ayudas hoy mejor que mañana. El dinero de los impuestos que suben hay que reinvertirlo en programas que eviten más calamidades empresariales y personales. El panorama que ven los jóvenes es como para no salir de casa, que es lo que siguen haciendo muchos ciudadanos para no tener que parar frente a una cafetería para gastar en una simple merienda. También digo que no hay por qué verlo todo negro y nos tenemos que ir animando, aunque para ello necesitamos noticias en positivo y no siempre negativas, a las que parece que ya nos hemos suscrito permanentemente. Tengas trabajo o no, muchos han cogido el camino de escuchar música por la radio en vez de las noticias a las horas en punto. Hasta los propios profesionales de las ondas lo dicen: “ya nos gustaría darles hoy alguna buena noticia, pero no va a ser así”. Europa, Norteamérica, la bolsa, los mercados, los rescates, la recesión, el paro y el fin del pequeño comercio porque nadie compra nada, han llegado a encarcelarnos las neuronas y no querer enterarnos de nada más, a no ser que sea bueno. Así, no es de extrañar que las señales de SOS de tiendas de todo tipo repartidas por la ciudad no nos lleguen para ver y comprar sus estupendos reclamos y rebajas.

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Ene 22 2012

ENVENENAR ANIMALES

Publicado en el Diario Montañés el 22 de enero de 2012

Hay culturas que consagran a determinados animales como dioses, y otras en las que cuando ya son un poco creciditos se les echade casa o, sin son reptiles, se les tira por la baza. Es curioso el mal trato que se da a los animales en las mal llamadas sociedades desarrolladas, pero ponemos la excusa de que siempre serán peor los países donde los perros son el manjar culinario nacional por excelencia. En Cantabria tenemos ahora un caso detectivesco en las muertes por envenenamiento que se están dando en diversos puntos del municipio de Valdeolea (Cantabria). Desde hace meses, perros, gatos, milanos reales, zorros y lobos están cayendo como moscas, y una unidad especial de la Guardia Civil se ha puesto manos a la obra para esclarecer lo que está sucediendo y al autor de estos hechos tan deplorables. Eso de que el mejor remedio en el desconsuelo es tirar por el camino de en medio se da lo mismo en las ciudades que en los pueblos, donde las estupideces se cometen por igual. No creo que a Valdolea y a sus pueblos les guste salir en los periódicos por la muerte masiva de animales. El envenenador, además de un despreciable, nos está haciendo un flaco favor, porque esta sociedad contradictoria la pifia en muchos casos pero se esfuerza en otros. España es ahora un buen ejemplo donde la legislación pro animales y sus zonas protegidas ha experimentado un alto grado de desarrollo y concienciación en los últimos tiempos. Hasta que llega un bellaco como el que mata a estos animales y nos vuelve a meter en el brete a todos de esa ancestral cultura española de poco cuidadosos con los animales.

imagesRecuerdo ahora un caso de una televisión que sacó reiteradamente a un personajillo que daba a diario unas palizas brutales a su perro. Había una pila de denuncias de vecinos y asociaciones protectoras de animales, pero al final fue un informativo televisivo el que puso al animal frente al juez, y no era precisamente el perro. Lo de Valdeolea necesita de un escarmiento rápido, que sirva para detener al envenenador y también para evitar futuros casos, donde hay que contar antes con las autoridades administrativas y agentes de la ley que tomarse la justicia por cuenta propia. El habitante de la zona puede tener su propio entender al respecto, máxime si la cuestión como he leído puede estar relacionada con los ataques de los lobos al ganado. Aunque sigo diciendo que no es excusa y que no deja bien a nadie, porque es un caso que ha tomado gran dimensión mediática por el gran número de animales de diferentes especies envenenados injustificadamente, incluidos también los lobos. Al parecer, hace años que se repite la historia pero es este comienzo del 2012 cuando ha llegado a su mayor gravedad. Lo que vaya a seguir haciendo el envenenador no es un caso para Sherlock Holmes, sino para la Guardia Civil que tarde o temprano dará con el causante, tan acostumbrado  a practicar de habitual la eliminación de especies, algunas protegidas. No tengo un animal preferido, simplemente creo en sus derechos, en su protección, y en no matarlos indiscriminadamente, sea con veneno o de manera furtiva. No hay que pedir penas más altas para estos delitos porque ya las hay. La concienciación es lo preocupante, que se agrava con la crisis económica, como todo. Los humanos somos la especie más depredadora, la que peor se porta consigo misma y con la fauna y la flora. Dice tener conciencia de ello, pero lo seguimos jorobando todo a pasos agigantados, con lo cual nos creemos nuestras propias mentiras. Quizás de lo que pasa ahora en Valdeolea a dar un salto tan grande al mundo sea realmente exagerado. ¿Lo es? ¿No lo es?